martes, 10 de febrero de 2015

Azzurrina - El fantasma de Emilia Romagna


Azzurrina es la protagonista de una leyenda popular de Emilia Romagna, Italia.

Ella nació hacia 1370 y era la hija de Ugolinuccio de Montebello, feudatario del mismo pueblo. La niña habría desaparecido el 21 de junio de 1375, el día del solsticio estival.
Azzurrina se supone que era albina. Su madre decidió teñirle el pelo de negro porque el albinismo era considerado como símbolo del demonio. Cómplices los pigmentos vegetales y la escasa capacidad de retener el color, dieron a la niña reflejos azules, como sus ojos.
Su padre entonces la hizo vigilar siempre por dos guardias para protegerla de las habladurías y de los juicios de los lugareños. Por esta razón ella nunca podía salir de casa.  
El 21 de junio de 1375, mientras el padre estaba afuera de casa para combatir, Azzurrina estaba jugando en el castillo con una pelota de trapos durante un temporal. Según lo que dijeron los guardias la niña habría seguido la pelota caída por las escaleras hasta llegar a la nevera subterránea, para recoger su juego. Oyendo un grito ellos se precipitaron en el cuarto sin  encontrar a la niña y, en el mismo momento, la tempestad terminó. Nunca fue hallado su cuerpo o la pelota y todavía hoy se piensa que el fantasma de Azzurrina está en el castillo y que cada cinco años, el día del solsticio estival, se le puede oír llorando y lamentándose.

No existen fuentes históricas que atesten que Azzurrina hubiera existido efectivamente .
Según la versión más conocida, esta leyenda se transmitió oralmente por tres siglos y cada vez fue torcida, ampliada y embellecida. Solo en 1620 un párroco del lugar la puso por escrito junto a otras leyendas de Val Marecchia. Pero este documento es sólo presunto porque ninguno nunca lo leyó o verificó su existencia.    
  
En 1989 el castillo fue restaurado por los propietarios, la familia de los condes Guidi di Bagno, y abierto al público con cuota de ingreso.
Desde esta fecha muchos parapsicólogos han hecho unas búsquedas para capturar, vía registradores especiales, ruidos en el castillo producidos por el presunto fantasma. Las grabaciones del sonido se pueden oír al final de la visita turística con guía.
En el castillo de Montebello las investigaciones continúan incesantes y no se tienen dudas que es uno de los lugares que pueden aportar mucho material interesante sobre los avistajes de fantasmas.
  

lunes, 8 de diciembre de 2014

El Raku

Raku es diversión, felicidad, tranquilidad. Esto es lo que piensan los japoneses, creadores de la técnica, y lo transmiten con este kanji: 楽焼. También mi padre fue contagiado por este sentimiento y empezó a conocer esta técnica en 2009 y, desde entonces, nunca lo dejó.
Lo que él me ha dicho sobre el Raku es que es una técnica tradicional oriental de elaboración de cerámica, que nació desde finales del siglo XVI. El raku atrajo a los budistas que, durante la ceremonia del té, bebían la infusión en vasijas fabricadas por ellos mismos.
El Raku es una compleja alquimia donde intervienen los cuatro elementos (tierra, fuego, agua y aire) de la cual resultan piezas únicas, siempre maravillosas.

Proceso del Raku

El primer paso para obtener una obra raku es crear un manufacturado de arcilla refractaria, que soporte las fuertes oscilaciones de temperatura. Después las piezas se llevan a un horno a 900° centígrados aprox., a veces también a los 1000 grados. 



Cuando los esmaltes alcanzan el punto de cocimiento se cogen, en estado de incandescencia y se depositan cuidadosamente, con unas pinzas de hierro, en un recipiente lleno de viruta de madera. El contacto con este medio incendia la viruta, y se genera una enorme cantidad de humo que penetra en las piezas y entra a ser parte de ellas. 



Los esmaltes con que han sido pintadas las piezas proporcionan una parte del oxígeno para esta combustión, convirtiéndose así en metal puro, lo cual le da la apariencia característica a esta cerámica. 



Luego de varios minutos, el proceso químico (llamado reducción) se fija bajando bruscamente la temperatura con agua. Se obtienen al final tonalidades, texturas, matices y colores fascinantes y nunca iguales de una pieza a otra, que pueden ser metalizados hasta craquelados, nacarados y tornasoles, peculiaridades de esta técnica.



Fuentes web y otras fuentes (experiencia de mi padre)